Mejores prácticas en recursos humanos: flexiseguridad/flexiguridad en la empresa
Creade Adecco, la escuela de negocios IESE y Sagardoy Abogados han publicado un Libro Blanco [de] Mejores prácticas en recursos humanos: directrices para las empresas en épocas de crisis. El trabajo se basa en decenas de estudios de campo en empresas, y entrevistas a directores de recursos humanos.
Los autores señalan algunos factores clave; el primero, la comunicación interna: “Tiene que ser de arriba hacia abajo, transparente, veraz y que aporte la información de lo que se va a realizar, el cómo y el cuándo”, explica. Si se hace bien, tanto a nivel interno como externo, se pueden paliar significativamente los efectos de la crisis. El objetivo es lograr un clima interno de colaboración y no de resistencia, concreta la obra. Asimismo, se recuerda que la adecuación del talento del trabajador a las necesidades de la empresa es clave en los procesos de reestructuración. Y sugiere: “Vamos a cuidar a las personas que tenemos, determinar si manifiestan un compromiso con la empresa y si son las adecuadas para impulsar la actividad”. El informe señala que este proceso se puede desarrollar sin recurrir al despido o a un ERE (expediente de regulación de empleo). Se hace hincapié en la adopción de soluciones en la línea de la flexiseguridad/flexiguridad interna: la recolocación del empleado en un puesto diferente o su colocación en otra ciudad, acompañadas de planes de formación. “Hay que entender que se puede crecer profesionalmente con la movilidad funcional y geográfica. El ERE se considera una agresión”. Los conceptos de empleabilidad y carrera profesional están cambiando. El ascenso horizontal, no sólo el vertical, añade experiencia, nuevos conocimientos. La reducción de la jornada laboral, contratación parcial o las prejubilaciones son otras de las alternativas propuestas. Todo ello acordado mediante la negociación colectiva y con estricto ajuste a la normativa laboral.
“La petrificación de los convenios colectivos ha hecho que sea más fácil despedir que modificar una condición”. Los autores del libro creen que todo este conjunto de medidas se resumen en el concepto de flexiseguridad/flexiguridad.






Supongo que lo primero que habría que cosneguir es que las empresas fueran lo que dice la ilustración: decentes. Cuanto más abierta se deje la legislación laboral, más abusos habrá y más desprotegido estará el trabajador. Por ejemplo, cuando se habla de reducción de jornada, permisos de maternidad (o paternidad, para que el autor de flexiseguridad.es no me acuse de feminista
)) para muchos trabajadores es un sarcasmo, porque estamos haciendo alrededor de cincuenta horas y no se nos ocurre pedir el permiso ampliado de maternidad (y de paternidad menos!). Y ojo, así está una parte muy importante de la población trabajadora. A lo mejor habría que empezar a atar más en corto a las empresas, y luego pensar en modificar la normativa labroal para que fuese más flexible… Lo malo es que ya no hay demasiado tiempo para todo eso.