Fernández Toxo recuerda en una entrevista el concepto adverso de flexibilidad

La verdad es que el concepto de flexibilidad es sumamente útil pero también muy complejo, y frecuentemente se utiliza como coartada para los más variados propósitos. A mi modo de ver, una economía como la española, que ante una perturbación económica que la hace contraerse un 4% (decrecimiento del PIB) destruye un millón de empleos en tiempo récord, no es una economía flexible. La flexibilidad, a mi modo de ver, consistiría en aguantar el chaparrón sin una ruptura tan devastadora. Consitiría en más reparto de trabajo, o si esta idea asusta mucho, repartir el decrecimiento del 4% de manera equilibrada entre los agentes sociales; entre las familias; entre las empresas.

Ayer (21/01/10) el Secretario General de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, en una entrevista en los “Desayunos” de TVE, aludió a la flexibilidad económica en su acepción más negativa. Sin referirse en ningún momento al concepto de flexiseguridad/flexiguridad, tomó la situación de destrucción de empleo que acabamos de recordar, y la presentó como la forma en que la flexibilidad se utiliza por el empresariado: ante una perturbación, se desprende rápidamente de los trabajadores sobrantes, sin buscar soluciones para mantener el nivel de empleados, que al fin y al cabo, son también la población consumidora.

Me parece interesante que se vea la flexiblidad desde estos dos puntos de vista, porque el término es atractivo y engañoso, y habrá que echar mano de él en los próximos años. Conviene estar alerta ante sus abusos.

Entevista con Fernández Toxo (sólo disponible durante unos días en rtve.es/alacarta) 

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