Elena Salgado defiende la flexiseguridad/flexiguridad

La Ministra de Economía, Elena Salgado, recién nombrada una de los cuatro peores ministros de Economía de diecinueve países de la UE analizados por el diario The Economist, ha manifestado su opinión favorable a la “flexiseguridad/flexiguridad” como medio para mejorar la “empleabilidad” en el mercado laboral europeo. Para Salgado, la flexiseguridad/flexiguridad sería un medio de aportar al mercado una fuerza laboral de calidad y de incentivar la eficiencia del factor trabajo, todo ello dirigido a aumentar la competitividad de la empresa europea, y española en particular. Este modelo será uno de los ejes de la política económica de la Presidencia Española de la UE en 2010.

Es la primera vez que un ministro español se pronuncia de manera tan abierta a favor del modelo de flexiseguridad/flexiguridad.

Para la ministra, la flexiseguridad/flexiguridad está relacionada con la movilidad profesional y contribuye a la lucha contra la exclusión social y la igualdad de oportunidades. Ahora parece ser el Gobierno el que coquetea con el modelo de flexiseguridad/flexiguridad por sus presuntas ventajas en política social.

Mi opinión: el Gobierno sabe que tiene que maquillar cualquier reforma laboral que pueda parecer “de derechas” con algún nombrecillo que suene bien, fiel a su política de no cuidar el rigor sino la propaganda. La flexiseguridad/flexiguridad le viene muy bien, porque llega avalada por la Unión Europea y los buenos resultados en Escandinavia, pero sólo se utilizará como pantalla de marketing para esconder nuevas chapuzas. La verdadera reforma laboral, la revolucionaria, y no sólo laboral sino económica y social, sería por una vez decir la verdad. Decir cómo está el país en realidad; decirle a todas las partes de la nogeociación social (sindicatos, empresarios…) que todas ellas van a perder, al menos a corto plazo, en un acuerdo en profundidad; para ganar finalmente todas la largo plazo. En vez de eso, se repite una y otra vez la milonga de que los derechos de los trabajadores no se van a ver afectados en absoluto. Es decir, nuevas mentiras que obligarán en el futuro a inventarse mentiras todavía mayores: la historia de estos últimos años. Hagan ustedes la reforma laboral, pero no la camuflen de flexiseguridad/flexiguridad, un concepto que no entienden.

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